Los árabes desempeñaron un papel primordial para la civilización
en Europa después del vacío de la turbulenta Baja Edad Media. La
enseñanza de los sabios griegos y la Biblioteca de Alejandría cobraron
nueva vida con la expansión de la cultura árabe.
Se conoce la importancia de la construcción, la astronomía y la medicina árabe
en la Europa medieval. Sin embargo, la inmensa mayoría de los occidentales
no saben que también debemos a los árabes la introducción de los números
decimales, la fabricación del papel, la seda, la caña de azúcar, el arroz,
los cítricos, la espinaca y otras muchas plantas.
La importancia de esta aportación a la cultura y al bienestar de
Occidente nunca ha sido valorada. En especial, se ha ignorado el valor
económico de estas técnicas al bienestar de América, donde fueron llevadas
la gran mayoría a través de España.